Torques Burela El concepto general de torques como collar de metal rígido (oro, plata y bronce también), es un elemento distintivo del primer milenio a.C. del mundo celta de Europa. Su gran supervivencia temporal da cuenta de la importancia que tenían porque se constatan ya desde de la edad de bronce. Esta simbología es parte de un lenguaje visual que identifica una serie de códigos sólo realmente conocidos en las propias sociedades donde se desarrollan. Los torques, como joyas u otros objetos tales como armas, en las sociedades europeas pre-romanas del primer milenio a.C. eran elementos distintivos del poder o la riqueza, objetos de tipo ritual o ceremonial y también ornamentos.
Dentro de la necesaria contextualización del torques de Burela comenzamos por su inclusión dentro de la Cultura Castrexa cuya adaptación plena se establece entre los s.s. V a.C – I d.C. Recibe este nombre por el característico asentamiento en castros, poblados fortificados de varias tipologías adaptadas al terreno donde se establecen y predominando las construcciones de planta circular.
En la Mariña Lucense hay muchos ejemplos de yacimientos castrexos costeros desde Ribadeo hasta O Vicedo, pero sólo está escavado y musealizado el de Fazouro (Foz).
En el caso del torques de Burela, se trata de un collar rígido de oro de 23 quilates en forma de “C” de 21,1 cm de diámetro y un peso de 1.812 grs. Fue hallado casualmente en “Chao do Castro” / “Os Castrillós”, en el año 1950/51.
Actualmente se localiza en el Museo Provincial de Lugo desde febrero de 1974. Pertenece a la Cultura Castrexa y data de los s.s. III – I a.C. Su estado de conservación es excelente, sin restos de corrosión. Su brillo y color actual demuestra la calidad original del oro utilizado en su elaboración.
Es sin duda una pieza única que representa la cultura del pueblo de Burela.