Iglesias en Burela



Iglesia parroquial de Santa María

Iglesia parroquial de Santa María La iglesia parroquial de Santa María de Burela (la antigua) se localiza en "Vila do Medio" y tiene una nave rectangular decorada en su interior con pinturas que representan escenas de la vida del Señor: El Santo Entierro, La Flagelación, etc... Aparecen otras pintura a la entrada que han sido fijadas actualmente. Estas pinturas se caracterizan por un dibujo claro, utilizando tonalidades ocres, rojos y blancos además de líneas oscuras.
La primitiva iglesia sufrió varias transformaciones: en el siglo XVIII se construyeron el previsterio y la sacristía y se le añadió la capilla del Carmen a modo de nave lateral, de manera que el conjunto arquitectónico queda equilibrado.
Esta antigua iglesia estuvo abandonada durante años, encontrándose en un estado lamentable, en ruinas, sin techos y por dentro llena de todo tipo de vegetación. Actualmente ya se ha finalizado la restauración de todo el conjunto gracias al esfuerzo del párroco y un grupo de vecinos que han logrado rescatar esta iglesia parroquial que durante tantos años presidió la vida religiosa del lugar y fue testigo de la devoción de los hombres del mar por su patrona la Virgen del Carmen, a la que sacaban en procesión desde la iglesia hasta el puerto, acompañándola con antorchas y al son de las múltiples sirenas de las embarcaciones, para pasearla después por el mar.
Ha sido un gran acierto recuperar este monumento para la vida del pueblo. Los trabajos de restauración han llegado a su fin y todos pueden disfrutar de nuevo de ella.


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Pinturas de la iglesia de Vila do Medio

Pinturas de la iglesia de Vila do Medio La denominada iglesia de Vila do medio fue el primer templo parroquial de Burela, dejó de tener culto en 1962 cuando se terminó de construir la moderna iglesia de Santa María, mucho más céntrica y de mayores dimensiones adecuada para las nuevas necesidades de una Burela en pleno crecimiento.
Está situada en el conocido barrio de Vila do Medio, una de las semillas que dieron origen a nuestra villa. Tiene planta rectangular y cubierta a dos aguas con la estructura interior de madera. A principios del S.XVIII se le efectúa una ampliación y se añade una nave lateral según consta en una inscripción donde se lee: "Reedificó esta mitad D. José Bolaño Osorio, patrón de la parroquia...año 1719", también la fachada principal de piedra y sillería así como el campanario datan de ese siglo, la entrada tiene un arco adintelado con una ventana encima, sobre ella la espadaña con tres vanos a los que se accede exteriormente para tocar las campanas a través de unas escaleras de piedra adosada al muro lateral. En el pavimento original a base de losas había dos lápidas sepulcrales elegibles y también se conservan dos pilas agua bendita.
Las pinturas murales que se encuentran en su interior formaban un conjunto homogéneo y podrían haber decorado ambas paredes laterales de la iglesia. Al llevar a cabo la ampliación y añadir la mencionada nave lateral y la sacristía se debieron destruir otras pinturas murales y ahora en su lugar hay dos arcos de medio punto. Además estas pinturas fueron olvidadas durante mucho tiempo debido al blanqueado con cal al que también fueron sometidas muchas otras iglesias gallegas a partir de finales del siglo XVI por razones fundamentalmente higiénicas, justo a partir de esa fecha disminuirán las pinturas murales, detalle que tendremos en cuenta en la datación de las pinturas como veremos posteriormente.
Comenzando con el análisis de las pinturas, observamos en la primera impresión su factura estilística medieval, desafortunadamente en uno de los laterales sólo se puede apreciar claramente las escenas de tres paneles estando los otros tres en tal mal estado que apenas se observan algunos detalles. Son en total seis escenas de la vida de Jesucristo separadas y enmarcadas con unas cenefas de motivos geométricos que las diferencias entre sí pero forman en todo momento un conjunto homogéneo en cuanto a estilo, composición, color y temática: La Pasión de Cristo. Son las siguientes:
1. "Jesús ante el Sanedrín", figura central rodeada de soldados que podemos identificar como el proceso al que fue sometido Jesús tras su prendimiento.
2. "La flagelación", resultado del proceso civil y religioso fue la flagelación y la condena a muerte en la cruz, en esta escena se aprecia una licencia artística dado que los soldados que flagelan a Cristo aparecen vestidos prácticamente de cortesanos renacentistas al igual que los de la escena anterior que aparecen con yelmos y armas propias de la mencionada época. Jesús atado a una columna presenta en su cuerpo las señales de su sufrimiento con el llamado por Horacio "horrible flagellum" representadas de forma simple pero efectista.
3. "Santas Mujeres ante el Sepulcro", aparecen tres mujeres que pudieran ser María Magdalena, María de Santiago y Salóme o en lugar de esta última, Juana, flanqueadas por un joven en la cabecera del sepulcro y un anciano a los pies que pudiera ser Juan y José de Arimatea.
Suponemos que el resto de los paneles continuarían la misma línea representando la Pasión de Cristo con una finalidad pedagógica elemental puesto que enseñaban a los fieles que entonces no sabían leer, los milagros de la vida de Jesús. 
En el otro lateral de la iglesias se conserva otra escena al lado de la puerta principal enmarcada también con una cenefa que parece representar a:
4. "Jesús en el Monte de los Olivos", aparecen unos soldados de la misma factura que los de "Jesús ante el Sanedrín", que aquí dada la representación de pequeños árboles que bien pudieran ser olivos, tendría sentido que fuese su precedente cronológico, es decir, Jesús en el Monte de los Olivos.
Los colores más utilizados son los azules, ocres y rojos por lo que su gama cromática tal como hoy llega hasta nosotros con las limitaciones de su mala conservación y del paso del tiempo, es sencilla. El dibujo está cuidado con líneas gruesas que delimitan y marcan las figuras.
La composición de las distintas escenas responde a un estudio previo, sirva como ejemplo el eje central de la columna a la que está atado Jesús en la escena de la flagelación o la práctica isocefalia de los personajes en la representación de las Mujeres ante el Sepulcro. La perspectiva no le interesa al pintor cuando perjudica la mejor visión y compresión del tema que plasma, así en el cuerpo de Cristo de la escena de las Mujeres ante el Sepulcro. No obstante, consigue una sensación de profundidad en la escena de Jesús ante el Sanedrín al poner un soldado de espaldas al espectador y con las lanzas.
Las figuras presentan una inexpresividad reposada común, en lo que se respecta a su tamaño se respeta sumariamente el canon humano real en todas. Al enmarcar las escenas con cenefas de motivos geométricos variados, quedan muy delimitadas y aisladas dándoles también cierto arcaísmo.
En cuanto a la localización de las pinturas en el templo, responde a criterios fundamentalmente didácticos, como ya comentábamos, de forma que las escenas van por orden cronológico desde la entrada de la iglesia hacia el altar.
Para concluir con el análisis estilístico reconocemos que son obra del mismo pintor o maestro por su unidad formal y por ser un conjunto homogéneo.
La datación de las pinturas de la iglesia de Vila do Medio supone una reflexión sobre todos los elementos que las componen dada la ausencia de documentos donde se especifique exactamente la época en que fueron realizadas. Según opina García Iglesias existen gran número de conjuntos pictóricos murales datados entorno al 1500 con criterios absolutamente góticos e incluso en la primera mitad del siglo XVI hay pinturas murales gallegas de raíces góticas. Sin embargo, de los siglos XIII-XIV existen pocos ejemplos debido sobre todo a los revoques o repintados que se hacían en las iglesias por su desgaste. Otra referencia importante para datar estas pinturas es la constatación de que a finales del S.XIV se blanquearon con cal numerosas iglesias por razones profilácticas (evitar la propagación de las pestes) y se dejó de decorar con pinturas murales para pasar a utilizar retablos. Señalamos, entonces, que la pintura gótica en Galicia es relativamente abundante, que su medio favorito era el mural y que continuaron sus características formales hasta el S.XVI, por eso, aún en pinturas del S.XVI e incluso del siglo SVII se observa una calidad inferior y una tendencia al arcaismo poco acorde con el estilo pictórico vigente en los grandes núcleos artísticos, y más si se trata de focos o pintores locales.
Sin querer establecer paralelismo recordemos que en esta zona de la mariña luguesa existen unas espléndidas pinturas en San Martiño de Mondoñedo datadas en torno al 1500 y que también en algunos casos están enmarcadas por cenefas de motivos geométricos e inscripciones.
A través del vestuario de los personajes que aparecen en las pinturas también observamos que los trajes a base de mallas finas, faldellines y sombreros de tipo italiano que llevan los hombres así como los yelmos y armas de los soldados son típicas del Renacimiento (S.XVI). Por otra parte, en la escena de Jesús ante el Sanedrín hay unas inscripciones pintadas semejantes al alfabeto gótico de miniaturas de los siglos XV y XVI, es una lástima que en el pequeño trozo que se conserva de esta escritura no se aprecie alguna inicial que nos podrá indicar una época más concreta según fuese su ornamentación y tamaño.
Finalmente concluimos encuadrando las pinturas murales de la iglesia de Vila do Medio entre los siglos XVI y XVII según los razonamientos expuestos anteriormente y dadas sus características estilísticas. Así hablaríamos de un Gótico tardío que mantiene una factura arcaica/medieval tanto en composición, colorido, etc. lo que dada la situación de Burela en aquellos tiempos, alejada de los centros artísticos gallegos importantes, a excepción de San Martiño de Mondoñedo, podría tratarse de una muestra de la perduración de la pintura mural rural a través del tiempo o que el artista se basase en modelos anticuados. 


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